El Acueducto de Casablanca es una infraestructura singular del Canal de Castilla, construida entre 1753 y 1757 para garantizar el cruce del arroyo de Casablanca bajo el cauce del canal. Su interés reside en la claridad de su función y en la calidad constructiva con la que se resolvió un punto delicado del trazado, integrando la obra hidráulica en el paisaje sin alterar el curso natural del agua.
La estructura se compone de un único arco de medio punto, solución clásica y eficaz que distribuye las cargas hacia los estribos. Presenta imposta lisa en la base de los pretiles, pretiles de piedra y aletas que encauzan el paso del agua. La bóveda de cañón se retranquea, reduciendo la longitud en altura respecto a una segunda bóveda, un recurso constructivo que refuerza la estabilidad del conjunto. El arco alcanza longitudes comprendidas entre 3,65 y 3,00 metros y alturas entre 4,25 y 1,65 metros, mientras que el acueducto en su conjunto presenta aproximadamente 6,15 metros de longitud, 3,00 metros de anchura y 7,10 metros de altura. Toda la obra está ejecutada en sillería de piedra caliza.
La visita al Acueducto de Casablanca permite disfrutar de una obra sobria y elegante, perfectamente integrada en el paisaje del Canal de Castilla. Es un lugar idóneo para comprender la precisión técnica de esta infraestructura histórica y para disfrutar de un paseo tranquilo donde ingeniería y naturaleza dialogan en equilibrio.