El conjunto patrimonial de las Esclusas 25‑26‑27, construido entre 1759 y 1804, se sitúa en el término municipal de Grijota (Palencia), en el punto kilométrico 87,129 del Canal de Castilla, justo en el arranque del Ramal Sur. Se trata de uno de los conjuntos más singulares del canal, ya que reúne en un mismo enclave tres esclusas consecutivas, destinadas a salvar un importante desnivel total de 11,35 metros, junto con un amplio abanico de infraestructuras viarias, residenciales e industriales asociadas. Su función global fue regular el tránsito de las embarcaciones, controlar el caudal y aprovechar el salto de agua, convirtiéndose en un auténtico nudo hidráulico y territorial.
El elemento principal lo forman las tres esclusas unidas, de tipo triple y vaso ovalado, construidas en sillería de piedra caliza. Cada vaso presenta dimensiones ligeramente diferentes, adaptándose al desnivel a salvar, y el conjunto destaca por la continuidad funcional entre ellas. En el extremo de la aleta derecha de la embocadura superior se inicia el cuérnago de toma destinado al aprovechamiento del salto, una derivación que se reincorpora al canal aguas abajo del puente. El buen estado de conservación y la integridad de la obra hidráulica original justifican su protección integral y subrayan su valor como una de las primeras grandes realizaciones del Ramal Sur.
Asociados a las esclusas se conservan numerosos elementos complementarios que completan la lectura del conjunto: el puente apoyado sobre los tranqueros inferiores de la esclusa 27, de arco de medio punto y sillería caliza, que asegura la continuidad viaria; la vivienda del esclusero, de dos plantas, con zócalo de sillería y alzados de ladrillo, hoy sin uso pero bien conservada; varios almacenes vinculados al embarcadero, algunos en estado regular y otros en ruina, que reflejan la intensa actividad logística del lugar; una caseta situada en la bifurcación de los ramales Campos y Sur, destinada a guardar la barca de la dirección del canal; un bloque de viviendas con patios y cuadras, aún en uso; y un molino con fábrica de harinas, levantado sobre los basamentos de un antiguo molino y ampliado con el tiempo, testimonio del aprovechamiento industrial de la energía hidráulica.
La visita al conjunto de las Esclusas 25‑26‑27 ofrece una experiencia especialmente completa para comprender el Canal de Castilla como un sistema vivo y complejo. La sucesión de esclusas, la diversidad de edificaciones y el paisaje abierto de Tierra de Campos permiten recorrer con calma un lugar donde ingeniería, trabajo, transporte y vida cotidiana se integraron de forma ejemplar, convirtiendo este enclave en uno de los hitos más representativos del patrimonio hidráulico del canal.