El conjunto patrimonial de las Esclusas 34‑35‑36, construido entre 1759 y 1804, se sitúa en el término municipal de Villamuriel de Cerrato (Palencia), en el kilómetro 106,000 del Ramal Sur del Canal de Castilla, en un entorno conocido como Soto de Albúrez. Su función global fue salvar un desnivel mediante tres esclusas consecutivas, controlar el caudal y derivar el agua para usos asociados, integrando navegación, mantenimiento y aprovechamiento energético en un mismo enclave.
El elemento principal lo forman tres esclusas unidas, de tipo triple, con vasos rectangulares —el primero de traza ovalada— y dimensiones escalonadas que evidencian la adaptación al desnivel. Están construidas en sillería de piedra caliza y conservan los apoyos de los tornos de maniobra. La composición hidráulica es especialmente rica: en la aleta superior derecha una toma sumergida alimenta un conducto enterrado, mientras que la propia aleta conecta con el costero del caz de derivación formando una quilla que separa las corrientes; a partir del cruce, una toma discurre a cielo abierto y desagua aguas abajo del puente, y otra corre paralela al canal, en parte enterrada y en parte abierta. Un aliviadero lateral de labio fijo, en la margen izquierda, vierte al vaso mediante conducción enterrada. El estado de conservación es regular y la protección integral ampara la totalidad de la obra original.
Asociados a las esclusas se conservan el puente de arco de medio punto sobre las esclusas, con pretiles de piedra y calzada a recuperar; una vivienda del esclusero, de planta rectangular y cubierta a dos aguas, recientemente rehabilitada y hoy con uso de bar; una central hidroeléctrica modernizada y en explotación; y restos de edificaciones en ruina, testimonios de antiguas funciones auxiliares, todos ellos construidos con piedra caliza, ladrillo y madera según su tipología.
La visita al conjunto ofrece una experiencia completa: pasear entre esclusas encadenadas, cruzar puentes históricos y disfrutar de una zona estancial arbolada junto al agua. La relación entre ingeniería, paisaje y uso social convierte este enclave en una de las paradas más atractivas del Ramal Sur del Canal de Castilla.